El uso de las redes sociales para conseguir clientes

El uso de las redes sociales para conseguir clientes

UNA ESTRATEGIA QUE NO FALLA EN EL MARKETING ONLINE:

El uso de las redes sociales para conseguir clientes

Tal vez hayas leído en muchos sitios que las redes sociales son un gran instrumento para lograr clientes y es así, pero a la hora de la práctica, muchas empresas siguen utilizándolas como un altavoz por el que gritar al oído a sus posibles clientes y eso significa espantarlos. No podemos olvidar que estamos en la era del marketing de atracción. Eso quiere decir que he de lograr que los posibles clientes estén deseando interactuar conmigo en las redes en vez de pensar: ya está otra vez aquí este pesado.

¿Cómo lograr que mis posibles clientes sientan atracción por los perfiles de la empresa?

1. Elige bien tus fuentes: Sigue a personas/empresas que te aporten información de valor sobre tu sector, innovadora, actual y con un punto de vista diferente, que puedas a tu vez compartir con tus seguidores. Es mejor estar al tanto de lo que publican tres muy buenos que intentar leer lo que escriben cien. Configura una lista especial para seguirlos de cerca.

2. Sigue a perfiles de tu sector: Si sigues a personas/empresas que tienen que ver con tu negocio, es muy posible que te sigan de vuelta (sobre todo si el contenido que publicas es de su interés) y así podrás hacer crecer el número de seguidores.

3. Cuida la imagen y la descripción: Como decía Groucho: “Nunca tendrás una segunda oportunidad de causar una primera buena impresión.”, el conjunto formado por la imagen y la descripción en tus perfiles en redes sociales es, a menudo, el primer contacto que tiene tu posible cliente con tu empresa. Asegúrate de que transmite lo que deseas. Para saber si es así, muéstraselos a personas que no conozcan tu actividad y pídeles que digan las 3 palabras que le vienen a la mente al verlos. Obtendrás información muy valiosa.

4. Publica contenido atractivo: Eso quiere decir que sea: divertido, útil, interesante, emocionante… en definitiva que les apetezca. No compartas contenido “a bulto”, si no lo has leído y te has asegurado de que aporta algo realmente nuevo y diferenciador, no lo compartas.

Los contenidos que suelen tener más difusión son:

  • Análisis
  • Megalistas
  • Cómo…
  • Entrevistas con expertos líderes
  • Historias de éxito o fracaso
  • Datos, cifras, estadísticas
  • Noticias novedosas
  • Estudios o informes
  • Citas o frases célebres o de impacto

5. Piensa en tus lectores, no en ti mismo: veámoslo con un ejemplo: El saber que tu empresa ha recibido un premio de innovación no le interesa a nadie, pero si lo que cuentas es que el premio a la innovación recibido va a permitir reducir el precio del servicio o aportará al usuario una funcionalidad adicional, les puede resultar interesante porque les favorece a ellos. Piensa en tus lectores, no en ti mismo. La información que publiques y la interacción en las redes han de estar centrados en los intereses del cliente y no en los de la empresa. 

6. Dedica tiempo a la difusión: Las redes sociales son importantes para lograr tráfico hacia nuestros contenidos. Es necesario dedicar casi tanto esfuerzo a la difusión en redes de nuestro contenido, como a la creación del mismo. La actividad online es como una bola de nieve, al principio hay que ir haciéndola con las manos, puñado a puñado, dándole forma, luego se empuja con mucho esfuerzo hasta que empieza a inclinarse la pendiente a nuestro favor y comienza a crecer sola.

En el primer momento las redes sirven para eso, para obtener velocidad de crucero. Cuida de no excederte en la periodicidad de las actualizaciones, ponte en el lugar del cliente y piensa en la cantidad de información que te gustaría recibir a ti de una empresa similar.

7. Responde a todas las personas que te contacten: salvo a los spamers y a personas malintencionadas. Si no tienes medios para ello, es mejor no tener actividad en las redes.

8. Un community manager de verdad: hay empresas que dejan sus redes sociales y su contacto con el cliente en manos de una persona que sabe poco o nada del negocio y que ha hecho un cursito de redes. Es como dejar la elaboración del plan estratégico al vecino de enfrente, no es que la persona no tenga buena intención y buenas ideas, es que hace falta que sea alguien de peso específico, que pueda tomar decisiones rápidas y ofrecer soluciones a los clientes, con una gran capacidad de comunicación y que esté plenamente imbuido de los valores de la empresa.

9. Escucha: las opiniones de tus clientes o posibles clientes son valiosísimas y te pueden ayudar a marcar el rumbo del éxito. Es tanto o más importante escuchar como emitir.

Y tal vez sigas pensando, pero ¿para qué me sirve todo esto?

Por tanto es necesario que atraigas al cliente, tratar de generar una relación con él para que, finalmente, se decida a comprarte. Las compras no se suelen realizar en la primera interacción, pero si esa relación es favorable aunque no logres la conversión en ese momento, cuando vaya a realizar una compra de un producto como el tuyo, se acordará de todo lo que le has aportado y estarás en el “top of the mind” por delante de tu competencia.

Aportar valor a tus posibles clientes y estar cerca de ellos y de sus necesidades es, en el medio plazo, una gran forma de lograr la conversión.