Respetando el reciclaje

Repensando el reciclaje

Imagina no tener que comprar papel nunca más

Repensando el reciclaje

En 2015, un equipo de investigadores hizo un interesante descubrimiento. Utilizando métodos mejorados para la detección de la densidad de los árboles, concluyeron que las anteriores estimaciones sobre el número de árboles en la Tierra eran enormemente imprecisas. En lugar de 400.000 millones de árboles, o 50 por cada ser humano, calcularon que, en realidad, nuestro planeta alberga más de tres billones de árboles, es decir, 422 por cabeza.

Lo sorprendente es que la cifra calculada por estos investigadores de Yale sigue indicando que en el planeta hay un 46% menos de árboles que antes de que los humanos empezáramos el proceso de deforestación, hace unos 10.000 años. A pesar de los esfuerzos realizados para reforestar el planeta, nunca en la historia de la humanidad ha habido tan pocos árboles como en la actualidad.

¿Cómo podemos empezar a revertir un declive que comenzó en la Edad de Hielo? Poco a poco. Como individuos y como empresas, estamos acostumbrados a aplicar cambios progresivos en relación a las políticas de sostenibilidad. En casa, empezamos a separar la basura en diferentes contenedores o, quizás, incluso utilizamos un vehículo híbrido. En el trabajo, viajamos menos y reciclamos más.

Todas son políticas importantes, pero el cambio en el comportamiento, en nuestra manera de pensar, es aún muy pequeño. Según los investigadores de Yale, nos enfrentamos a una pérdida neta de cerca de 10.000 millones de árboles al año. ¿Qué más podemos hacer?

Necesitamos cambiar radicalmente nuestro modo de pensar. En la actualidad, las empresas reciclan el papel mediante un largo proceso que suele conllevar el transporte del papel desechado de la oficina a unas instalaciones de fabricación de papel (reciclado). Se trata de un trabajo largo y laborioso, por no mencionar el gasto de energía y combustible que supone.

Como es de esperar, la mayoría de las empresas no lo hacen. De hecho, las últimas cifras del Consejo Europeo del Reciclaje de Papel (EPRC) indican que el ritmo de reciclaje de papel en Europa se está ralentizando: en el año 2015 el crecimiento fue únicamente del 0,1%.

Reciclaje en las propias instalaciones

Una alternativa es llevar el proceso de reciclaje al ámbito doméstico, a las propias instalaciones de la empresa. Tecnologías como PaperLab de Epson representan una transición mucho más importante en la forma en la que concebimos los residuos de papel: cambiar de acciones pequeñas e individuales a un enfoque transformativo y organizativo.

PaperLab es la primera recicladora de papel de oficina del mundo que convierte el papel usado en papel nuevo mediante un proceso denominado “tecnología de secado de fibra”. El papel usado se introduce en PaperLab y este lo deshace para convertirlo en fibras largas y delgadas mediante un sistema de desfibración que no utiliza agua. A continuación, las fibras se mezclan con un aglutinante que proporciona resistencia y color para prensarse después y dar lugar a nuevas hojas de papel. La primera pieza de papel nuevo se produce en tan solo tres minutos. Puede producir hasta doce hojas A4 por minuto, es decir, 720 hojas por hora o 5.760 hojas por cada jornada laboral de ocho horas.

PaperLab es un ejemplo de reciclaje circular, en el que los residuos se minimizan al máximo. Si más organizaciones adoptaran métodos de reciclaje circular similares, la reforestación podría seguir su camino y alcanzar objetivos a un ritmo mucho más acelerado.

Con una recicladora de papel “in-house”, como PaperLab, también se ayuda a las organizaciones a reducir sus emisiones de 2CO2, ya que no hace falta trasladar los residuos de papel fuera de las instalaciones, eliminando por tanto el transporte logístico y sus emisiones. Además, a diferencia de los métodos de reciclaje tradicionales, que utilizan enormes cantidades de agua, PaperLab no utiliza ni un solo mililitro para producir el papel nuevo. Las organizaciones también reducen drásticamente su gasto, puesto que solo tienen que comprar una pequeña cantidad de papel para satisfacer las demandas de los empleados.

Dando lugar a una visión más amplia

Epson cree que la tecnología debe existir en armonía con el medio ambiente. Nuevas iniciativas como PaperLab demuestran cómo la tecnología de reciclaje puede ayudar a las empresas que quieren minimizar su impacto en el medio ambiente con procesos más ecológicos.

Las tecnologías similares son especialmente importantes para las empresas comprometidas con la normativa ISO 14001. La normativa ISO 14001 ofrece orientación sobre cómo las empresas pueden hacer frente a las condiciones medioambientales en constante cambio y proteger la naturaleza, al tiempo que satisfacen sus necesidades socioeconómicas.

En Japón, cuyas oficinas gubernamentales son líderes en la adopción de dicha normativa, ya se utiliza PaperLab. En el ayuntamiento de Shiojiri consideran que PaperLab no solo implica un cambio inmediato en el comportamiento, sino una inversión fundamental para el futuro.

“Creo que PaperLab tendrá un papel muy importante a la hora de educar a los niños sobre el medio ambiente”, comenta Toshiyuki Oguchi, alcalde de Shiojiri. “Ya hemos recibido a alumnos de cuarto curso de enseñanza obligatoria en el Ayuntamiento para que lo vieran”.

PaperLab ya está disponible en Japón y se introducirá en Europa en 2018.

Un nuevo enfoque

Debemos cambiar nuestra forma de pensar sobre cómo reciclamos. Las pequeñas acciones no contribuyen al gran cambio necesario para revertir los efectos de la deforestación. Una tecnología como PaperLab facilitará esta labor y, por lo tanto, será más viable que las empresas reciclen el papel utilizado. El proceso libera a los empleados de la presión, ya que las empresas vuelven a ser las responsables de adoptar medidas como esta.